UN PARQUE QUE AGLUTINA TODOS LOS USOS Nace de dos trazas aportadas por sus autores: Carlos Sánchez Casas y Ángel Aragonés. Los dos trazados permiten esta singular planta donde un círculo (Plaza central), hace girar desde su centro otro gran círculo (paseo periférico central), donde quedan engendradas siete placitas circulares. Ese centro queda hundido respecto a los niveles exteriores de las calles que configuran el perímetro del ámbito del jardín, permitiendo la inclusión de un edificio de usos múltiples. Al definir este centro como el Sol, veremos que todas las plazas circulares giran equidistantes. El jardín contiene entre otras cosas dos alegorías, una del sistema solar y otra, a la expansión y crecimiento a través del agua, con dos lagos simétricos que contienen alineaciones de taxodium (árboles que crecen en el agua), papiros y cañas que sirven de alojamiento de Ánades Reales. La construcción de siete plazas con fuentes dedicadas cada una de ellas a los siete planetas antiguos, unidas por un camino circular. Hacia el N.E. y S.O. dos plazas mayores con dos fuentes que glosan los dos planetas descubiertos en épocas más próximas, Saturno y Plutón (en los siglos XIX y XX). Se dispusieron unos paneles escritos por ambas caras en cada plaza donde fueron colocadas las esculturas, glosando la mitología de cada elemento planetario, encontramos por una cara la descripción mitológica, y en la otra cara la descripción científica y la posibilidad de ampliar esos conocimientos a través de Internet con su página web del Instituto Meteorológico de Madrid.